En Alepo hay una ciudadela. En Alepo vivían más de dos millones de personas. En Alepo, el castillo y la ciudadela eran un destino turístico obligado. Quienes hayan visitado Alepo saben de la gran mezquita edificada en el siglo VIII y reconstruida en el siglo XII. Saben del castillo de Alepo y sus pasadizos. Del baño Yalgamma. Alepo era una ciudad en la que había una industria textil. También se trabajaba el oro y la filigrana de la plata. Su ciudad antigua fue declarada patrimonio de la humanidad en 1986. Pero todo eso da igual. Dicen los historiadores que hay que remontarse a 1.800 años antes de Cristo para oír ya hablar de Alepo, cuando los hititas. Hasta reclama, como otras, ser la ciudad habitada más antigua del mundo. Pero todo eso da igual. Llegó la guerra y la guerra no entiende de civilización. Y las imágenes hermosas que los turistas fotografiaban para exhibir a la vuelta como prendas del viaje son ahora los reporteros quienes las envían para que se vean calles arrasadas y obuses, donde hubo cultura e industria. Donde hubo coches, hay tanques. Donde hubo tiendas, hay destrucción. El hombre siempre se repite a sí mismo en lo peor. Pero Alepo queda lejos.