Un espejismo

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

A trás queda el espejismo. Las olimpiadas, como siempre, fueron un oasis. Como el verano. Un espejismo. Apenas un reflejo dorado en la memoria. Las medallas del rey de los delfines Phelps parecen lejanas, un anacronismo en un mundo que gira revuelto. Como el rayo de Usaín Bolt. Se terminó el recreo, la tregua del deporte, y da igual para dónde se mire. Las embajadas norteamericanas. La batalla tremenda del consulado de Trípoli. Los ataques a la base de la OTAN en Afganistán. China y Japón en disputa por unas islas. Los primeros apuros de Hollande por sus decisiones en Francia. Gobernar no es lo mismo que pedir el voto. La economía derruida. Portugal más recortada que nunca. Manifestaciones en Madrid. La manifestación en Barcelona. Todo es tensión. Hasta Tristiano Ronaldo tiene la mirada perdida. Un divo en el diván. La evasión de capitales no consiste en irse rápido de Madrid. Dicen que las crisis son una oportunidad. Que todo cambia. Que todo muda. Que el movimiento es vida. Que siempre hay una salida. Que solo hay un sitio del que no se puede salir y es en la hora definitiva. Pero parece que los rostros amables ya no existen.