Abrupta salida

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

18 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Esperanza Aguirre siempre llama la atención. Es una constante de su carrera como política, gran conocedora de las dimensiones del teatro. Cuando no se caía de un helicóptero, eran las mamandurrias. Su espontaneidad es de ida y vuelta. Para lo bueno y para lo malo, efervescente. Y su despedida no ha podido ser más efectista y abrupta. De golpe, un lunes. A las dos de la tarde. De un plumazo. Con improvisada rueda de prensa. ¿Por qué? ¿Es la salud, el motivo? Ella dice que busca estar con su familia, con sus dos nietos. Dedicarse a ellos. Que la política siempre fue algo temporal para la sobrina del poeta Gil de Biedma. «Es una decisión durísima», añade. Y adiós. Su marcha es un fogonazo. Ayer no se puso el punto y final, aunque ella quiera zanjarlo. ¿Hay otras causas? ¿El mal inicio de Liga del Madrid? Aguirre se queda con un logro: «La educación bilingüe». Y se pone un pero: «Mis meteduras de pata». Pronto se escribirán nuevos capítulos, públicos o privados, que darán pistas sobre la salida de una mujer que agitó la vida política dentro y fuera de su partido como pocos. «Esto es cruzar el Rubicón». ¿Para qué?