Bildu y los toros

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Lo que faltaba para el duro. Bildu suprime los toros en San Sebastián, con el poco creíble argumento de que el sufrimiento animal no debe convertirse en espectáculo público. Son incapaces de condenar los asesinatos de la banda asesina ETA, pero de repente les entra un amor pasional por los bovinos. Por no hablar del hecho absolutamente kafkiano de que ediles del PP y del PSOE de Zarauz, localidad gobernada por los amigos de los etarras, tengan que borrar personalmente pintadas amenazantes contra ellos ante la pasividad de los servicios municipales de limpieza. Evidentemente al alcalde donostiarra se la trae al pairo que haya o no toros en su ciudad, pues por descontado doy que lo de la chicuelina le sonará a chino mandarín. Pero con este gesto consigue algo para él más que importante. Provocar, y retirar de la ciudad por él regida la fiesta española por excelencia. Pasando por alto el parecer del resto de formaciones políticas, la tradición, la afición de sus conciudadanos, y sobre todo la creación de un importante beneficio a la economía donostiarra. Pero eso es lo que hay. Si a un vecino le pegan un tiro en la nuca delante de sus hijos, silencio total. Ahora, a los toros ni que se les toque. ¿Quién cuidará en el futuro a mamá vaca y a su prole de terneritos?