21 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Los afectados por las preferentes se niegan a aceptar las soluciones que propone el Gobierno. Entre ellas, una quita. Es decir, que pierdan buena parte del dinero que confiaron a quienes suponían unos gestores honestos y eficientes. Esta situación generada en el pasado sigue dando quebraderos de cabeza en el presente. Pero sobre todo a las víctimas, a quienes a veces parece que se les está tomando el pelo.