Pan y «foot ball»

Gerardo González Martín EN DERREDOR

OPINIÓN

En este tiempo de reformas que nos toca malvivir, han reestructurado el pan y circo de los clásicos por el pan y foot ball que trajeron los ingleses, inteligentes ciudadanos que supieron quedarse a tiempo fuera del euro, euroescépticos, que es mortal como la gripe del dieciocho pero con más afectados. Para unos, el pan solitario o a lo más envoltorio de salchichón barato, para otros el balompié -palabra de viejas reminiscencias, y en desuso como tantos valores-, juego millonario con un cóctel de inmensas deudas a la Seguridad Social y Hacienda -que ellos no son todos-, prórrogas en el pago sin tarjeta roja de la autoridad y palcos donde dicen que se juntan promotores de la burbuja inmobiliaria, jóvenes virginales, marqueses y políticos que alquilan la dignidad del cargo por 30 divares con no sé cuántos ceros a la derecha, escritos en visas que contabilizan en el aire putrefacto de la amalgama de Ejecutivo-Poder Judicial y Congreso, que no se sabe si lo paga el pueblo o los laboratorios farmacéuticos, de tal como gastan. No parece imposible, con tanta reforma, limitar por arriba el libre mercado de los fichajes, en tanto no se pase por la Agencia Tributaria y la S. S., a dejar un buen pellizco. Salvaríamos el foot ball de verdad -canteranos económicos en busca de gloria- y las ansias de justicia futbolera de una legión de españoles.