09 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Sin ruido, como siempre, David Cal ha entrado en la historia. Ver su furia desatada sobre la canoa ha vuelto a emocionar a toda Galicia. Palada a palada ha demostrado que el secreto de su éxito está en el trabajo y en renunciar a llevar una vida más propia de los chavales de su edad. David no es el más alto, tampoco el más fuerte, pero su trabajo de hormiguita le ha hecho competir y ganar medallas en los tres Juegos Olímpicos que ha disputado. Un ejemplo.