Cambiar Arriola por Almunia

Gerardo G. Martín EN DERREDOR

OPINIÓN

03 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

A veces pienso que Arriola, asesor áulico del otro gallego que nos gobierna, es el heterónimo del comisario Almunia y resultan intercambiables. Haga caso a uno o a otro, e incluso en ocasiones a los dos a la vez, la realidad es tozuda y la era Rajoy, decida lo que decida, nos llevará al abismo, con rescate o sin él. Lo cierto es que con políticos con tapones en las orejas para los economistas sensatos -que haberlos haylos- aquí cada minuto que pasa hay más gente que rescatar del hambre, como si hubieran invertido el dinero del cocido en preferentes bancarias.

Para mí Almunia es una incógnita, porque cambia más de opinión que la princesa del pueblo que arma el belén televisivo cada día. Lo que Almunia aconseja ahora blanco mañana es para él negro o viceversa. Es capaz de ponerse de frente o de perfil, nunca de espaldas, no vuelva a caerse de un cómodo sillón, como antaño, con batacazo incluido. Pero yo creo que acabará no ya de heterónimo sino de sustituto de Arriola con todas las prebendas menos la exministra, que no obstante su apariencia candorosa tira con bala de cañón y le haría una dura competencia.

Además, Almunia nos recuerda mucho a Aznar, pero sin ración de abdominales. Le encanta hablar mal de España más allá de los Pirineos en los que dicen que antaño, y me temo que hogaño, acaba la credibilidad de este país nuestro? y de doña Angela Merkel, que menos mal que le ha dejado un hueco para moverse a Amancio Ortega y su invencible Inditex.