Empezó la campaña más allá de los Pirineos. La Voz contaba el perfil dispar de seis candidatos en Francia. Sarkozy remonta, pero aún le queda mucho por pelear. El socialista Hollande, al que muchos dan como ganador para la definitiva segunda vuelta, defiende con ambición que es posible mantener las prestaciones sociales sin obsesionarse con la reducción del déficit. ¿Les suena ese milagro? Pero no están ellos dos solos. Por detrás, a la derecha, Sarkozy tiene a Marine Le Pen, que goza de una mejor imagen que su padre y que gusta entre los jóvenes. Le Pen se proclama como «la candidata del antisistema». Justo lo mismo que dice el hombre que está por detrás de Hollande, a la izquierda, Jean-Luc Mélenchon. Él propone que la votación sea «una insurrección». También están el candidato del movimiento demócrata, François Bayrou, que ya fue la sorpresa en el 2007, y la apuesta de Los Verdes, Eva Joly, que no está cuajando ni con gafas verdes. Lo que se juega en Francia el día 22, y con el veredicto final del 6 de mayo, tiene mucho que ver con el futuro de España. ¿Son los Pirineos solo un accidente geográfico?