El incendio asesino

José Manuel Pan
José Manuel Pan BAJO CUERDA

OPINIÓN

Galicia sufre año tras año el terror de los incendios forestales. Son las navalladas na terra que tenemos que soportar como pago a un paisaje inigualable. Y no parece que haya nadie capaz de frenar este daño irreparable a la naturaleza, que adquiere tintes de máxima tragedia cuando el fuego atrapa a una persona, como sucedió ayer con un brigadista en la provincia de Ourense. Ya casi no hay temporada sin muertos en incendios forestales de Galicia. No hablamos ya de desastre natural, ni de contaminación ambiental. Jugamos con vidas humanas, con las de hombres y mujeres que mueren vencidos por el fuego contra el que luchan. Y hay culpables. Están ahí, en el monte, esperando su oportunidad. No hay que cambiar las leyes, hay que detenerlos.