19 mar 2012 . Actualizado a las 11:15 h.
La única garantía a la prestación sanitaria universal y gratuita (desde una asequible receta de amoxicilina a una costosa intervención a corazón abierto) es lograr que quienes sufragan la sanidad, los trabajadores, sean más. Más cotizantes igual a más ingresos para el Estado. Acudir en cambio a un cobro por valerse de un servicio público es un parche terriblemente injusto que abre vías para sacar la billetera por todo y que es, además, inservible si no se crea empleo. Como tapar una hemorragia con aire. En mitad del ruido, recuerden esta frase: «Si me pregunta a mí, personalmente no soy partidario del copago en la sanidad». Y claro que le preguntaban a él, a Mariano Rajoy.