15 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Saltaron ayer todas las alarmas cuando la prestigiosa agencia Reuters difundió que España podía haber inflado el déficit para exagerar luego los resultados de los recortes. El Gobierno negó la noticia y la siguió negando todo el día. También lo hizo Bruselas. Pero la duda quedó sembrada. Hoy es difícil creer a los políticos.