E l catedrático Vicenç Navarro ha hecho un cálculo según el cual si la política fiscal española fuera la de Suecia crearíamos cinco millones de puestos de trabajo. Y tendríamos poco más de trescientos mil parados. Pero aquí nos hemos especializado en hacer reformas laborales creyendo que así acabamos con el paro y de paso con la crisis y nos vamos a volver a estampar contra la realidad.
Rodríguez Zapatero y sus muchachos hicieron una reforma laboral que nos vendieron como la panacea de todos los males. Y casi logran duplicar el paro. Ahora sus sucesores vienen con la misma medicina. A mayor crisis, más reforma laboral.
Los que no alcanzamos a comprender qué tiene que ver abaratar el despido o trabajar después de jubilado con crear empleo, tampoco logramos entender ese empeño por legislar en contra del trabajador. Y también del empresario. Porque ningún patrono contratará empleados por mucho que los pueda despedir con un buenos días. Los contratará si logra que su empresa tenga producción y negocio. Y eso no se consigue con normativas laborales sino creando riqueza, motivando actividad económica y haciendo que fluya otra vez el dinero.
Pero la última moda es hacer reformas laborales. Lo mismo acaban haciendo una todas las mañanas.