E ntonces, me dijo el tabernero mientras me servía otro vino, ¿quién va a ganar?, ¿la niña o Rubalcaba?
-No tengo ni idea, ni crea que me importa mucho: es un asunto interno de los socialistas.
-Joé, usted no se moja ni debajo del agua.
-No es cuestión de mojarse. En que son ellos los que votan, y son cerca de un millar. Vaya usted a saber por dónde salen, que ahí hay delegados que quieren a Rubalcaba, porque fue el que dio la cara al final, otros que quieren a la Chacón y otros que no quieren a ninguno, pero votan tapándose la nariz.
-Pues yo votaría en blanco, para demostrarles que ninguno me convence: uno, porque ya hundió una vez el partido; la otra, porque le falta un hervor. ¿Y por qué no se presenta Jáuregui, que parece de fiar?
-Por la misma razón que no se presenta Patxi López: porque es muy de Rubalcaba. Y tampoco se presenta Madina, porque obedece a Patxi. Y así sucesivamente.
-¿Y dónde acaba esa cadena de obediencias? No me dirá usted que lleva a Felipe González, que se lo escuché en la tele.
-No lo descarte. Felipe y la vieja guardia son los creadores y se consideran dueños del nuevo PSOE, y temen perder su control. Rubalcaba es el guardián que defiende la propiedad frente a los asaltantes.
-No me estará usted diciendo que consideran a Chacón una asaltante? Ahora entiendo por qué un reportaje venía a decir que el PSOE podría ser un negocio más para su entorno familiar.
-Veo que sabe usted mucho. Póngame otro vino.
-Y ahora dígame una cosa. Si gana Rubalcaba, ya sabemos lo que puede pasar; pero ¿qué ocurrirá si gana la niña?
-Pues a unos les entrará un ataque de pánico por entregar el socialismo español a una catalana. Otros lo celebrarán, porque verán que hay savia nueva. Las feministas estarán encantadas, porque es una mujer. Zapatero, aunque la quiere, se pondrá a temblar. Y yo me dedicaré a esperar a ver qué oposición hace, porque Chacón no es mujer de quedarse callada y se querrá lucir.
-Y a Rajoy, ¿cuál le interesa más?
-Solo tengo una pista: los diarios más favorables al PP están contra Rubalcaba. En el fondo, albergan la esperanza de que con Chacón el PSOE repita la historia de Hernández Mancha.
-Sí, eso he leído por ahí. Pero ella está muy bien asesorada.
-Su marido tiene fama de ser un mago de la comunicación. Pero no hay que despreciarla a ella. Tiene discurso que gusta en la izquierda y nunca se sabe: la izquierda está tan necesitada de alguien que le devuelva la confianza, que lo mismo está naciendo una estrella.
-Lo malo es que al final va a ganar Rubalcaba.
-Y lo bueno sería que hubiera un personaje de la edad de Chacón y la templanza de Rubalcaba. Pero eso ya es mucho pedir.