No culpable no es lo mismo que inocente

Tino Novoa EN LA FRONTERA

OPINIÓN

27 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El ser humano tiene una tendencia a ver la vida en términos binarios: bueno o malo, blanco o negro. Muy útil para analizar los problemas, pero que casa mal con una realidad hecha de grises. Es lo que ocurre con Camps. El jurado lo ha declarado no culpable, no inocente, que no es lo mismo, aunque quieran confundirnos con ello. No ha quedado demostrado que haya cometido un delito, que no quiere decir que no lo haya cometido. En todo caso, queda exculpado en la vía penal... por el momento. Porque el caso de los trajes no era sino una anécdota. El quid, que es si hubo prevalimiento del cargo público y saqueo de las arcas en beneficio ilegítimo de intereses privados, se despejará en la investigación sobre la financiación del PP valenciano.

Sea como sea, conviene recordar que aplicar la ley no es necesariamente hacer justicia. Los populares deberían tenerlo presente cuando exigen que se devuelva la honorabilidad a Camps. Porque el honor ni lo quitan ni lo restituyen los tribunales. Se gana o se pierde en función de la rectitud moral en el comportamiento y el ejercicio del cargo. La especial relación de Camps con su amiguito del alma desvelada en la vista no era materia de juicio penal, pero sí ético y político. ¿De verdad cree el PP que la conducta de Camps ha sido ejemplar? Desde luego, no son formas de proceder que dignifiquen la política ni a los políticos. Digan lo que digan los valencianos en las urnas.