El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, anunció ayer sin ningún tipo de rubor que habrá más y más recortes. Recortes que serán «parecidos» a los de Portugal, puntualizó. Allí se eliminaron las pagas extras de funcionarios y pensionistas, se abarató del despido, se incrementaron el IVA y otros impuestos y se redujo en tres días el período de vacaciones... Son medidas clave para reducir el déficit, pero que serán poco efectivas si lo que se pretende es desatascar a la economía del sumidero de la recesión. Es más, son medidas injustas porque serán los ciudadanos los que paguen los errores de los pésimos políticos.