06 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
En su cuerpo menudo habitaban una mente inquieta y un trabajador incansable. En 91 intensos años, Isaac Díaz Pardo tuvo tiempo de trabajar con entusiasmo y convertirse en referente indiscutible en campos muy diversos y de unir conceptos a veces tan distanciados como empresa y arte, siempre con el amor apasionado a su tierra como hilo conductor. Su muerte deja un hueco enorme en Galicia.