PUES ya sería notable que teniendo frente a nuestras costas el mayor corredor marítimo del mundo nos sucediese como al que vive al lado de una autopista, y sin acceso si no es previo un gran rodeo, sólo recibiendo de cuando en vez los efectos de los accidentes de tráfico (léase mareas negras). Pero bien podría suceder esto si no afinamos nuestra estrategia para competir y conseguir ser referencia española en la autopista del mar de Europa occidental. En esa estrategia es fundamental evitar los localismos internos y externos. Galicia tiene que pensarse como una única región portuaria y urbana con varias terminales especializadas (Vigo-Marín-Vilagarcía en pesca, autos, contenedores y ciertos graneles; A Coruña-Ferrol en graneles líquidos, sólidos y contenedores) unidas todas en apenas una hora por una autopista y un eje atlántico ferroviario. Y no olvidar nunca que ese sistema regional se prolonga en la eurorregión -y el Atlántico sur- hacia el área metropolitana Oporto-Leixoes. Conviene saber que así, y según las previsiones del Ministerio de Fomento, el sistema portuario gallego moverá en el 2010 tantos contenedores como los que ese año moverá Bilbao (mientras que hoy es la mitad) y que también, según esas previsiones ampliadas a la eurorregión (desde Oporto a Ferrol), nuestro sistema portuario se situaría a muy escasa distancia en el 2020 del puerto de Barcelona. El mensaje es claro: ningún puerto o ciudad gallego, por sí solo y fuera del sistema regional, va a poder jugar en el futuro un papel relevante en un escenario de competencia global. Estamos obligados a aprender a colaborar. Además, sólo así podremos resolver los actuales estrangulamientos logísticos (hacia Oporto y hacia León) que nos impiden existir y jugar en el tablero peninsular para ponernos en valor frente al embudo terrestre que suponen los Pirineos. Y, con esto claro, si lo que formalmente se pide es un puerto-ciudad solicitante... a día de hoy ese solicitante debe ser Vigo (por su centralidad para la alianza con Leixoes y por su especialización en mercancía general de mayor valor añadido) por su veterana relación semanal con Nantes-Saint Nazaire. Con una propuesta que integre y ponga en valor todas las mejoras portuarias y logísticas de la eurorregión (puertos exteriores, zonas logísticas, corredores ferroviarios de altas prestaciones, mercado potencial de la eurorregión, puertos secos de media distancia, recursos energéticos renovables, etcétera). Porque seguro que habrá sobradas ocasiones -tan importantes y distintas a ésta- en las que presentar otros candidatos del sistema portuario gallego¿ también con el respaldo de toda la región portuaria. Esta estrategia será la prueba del algodón para ver si existe una autoridad para todos los puertos de Galicia o si, también en esto, el Gobierno gallego depende de las baronías localistas para las que se limita a proponer sus nombramientos.