Dependencia

La Voz

OPINIÓN

LAS iniciativas como la ley de la dependencia para ayudar a los que más sufren son dignas de aplauso. Pero sin los recursos económicos que se precisan para sostener semejante reto pueden ser simples gestos de cara a la galería, muy de los políticos. Las medidas sin dinero son como edificios sin cimientos. Sólo se sostienen en los programas electorales.