El examen de Zapatero

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

YA DECÍA yo que este país está hecho un asco. Con un modelo de Estado destrozado, doblando la rodilla ante los terroristas, entregando el Reino de Navarra al Principado de Mónaco y avanzando peligrosamente hacia lo desconocido. Todo esto lo venía diciendo un servidor, que tampoco es que sea un lumbrera para eso de los vaticinios. Pero ha tenido que comparecer el presidente del Gobierno en televisión para dejar a las claras que la situación es mucho peor de lo que la imaginábamos. Tras dos horas de examen, la conclusión es clara. Rodríguez Zapatero no sabe lo que cuesta un café. Y esto, queridos míos, es el síntoma más claro de que no está capacitado para seguir al frente del país. Porque que el presidente del Gobierno desconozca lo que cuesta un café es un hecho sin precedentes. Por eso ha sido llevado a las primeras páginas de casi todos los periódicos del país, ha centrado debates y tertulias, ha abierto telediarios, ha sido tratado ampliamente en los informativos de radio y hasta en el Parlamento. Que el presidente Zapatero desconozca lo que pagamos los españoles cada mañana por un café es de tal trascendencia que los comentaristas económicos arremetieron sin piedad contra él. Porque no tiene justificación. Tan alejado está el presidente de la realidad española que no sólo desconoce el precio del café, sino que también desconoce los tipos de café. De no ser así hubiera preguntado «¿De qué café me habla?». Solo, con leche, cortado, cortito de café, largo de agua o cortado en vertical, como acostumbraba a pedir un amigo que gustaba de vacilar con los camareros. Pero Zapatero, ante un asunto de vital importancia, sólo pudo balbucear «0,80», como pudo haber dicho «820». Porque no tiene ni idea. Y eso es intolerable. Dijo Rajoy que para ser presidente en este país habrá que ser algo más que español y mayor de edad. Así es. Habrá que saberse el precio del café. Para que Acebes no frivolice en el Congreso y coloque el precio del café al lado del terrorismo.