¿Somos guapos?

La Voz

OPINIÓN

LUÍS VENTOSO

08 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

GALICIA es la segunda autonomía con menos inmigrantes en relación a su población: sólo el 2,6%. En Madrid son el 13% y en Cataluña, el 12,8%. Extremadura cierra la tabla: 2,5%. ¿Por qué pasan los extranjeros de Galicia y Extremadura? ¿Abominan de las laconadas y el jamón de bellota? No. Simplemente los inmigrantes son un termómetro de prosperidad. No se afincan allí donde falta empleo e imperan salarios que hacen bueno el mileurismo. Galicia no atrae a los inmigrantes. ¿Y a las empresas? A primera vista no parecemos la tierra prometida: quedamos lejos, tenemos comunicaciones deficientes, el suelo industrial es escaso y mal localizado, y la organización y el trabajo en equipo nos van poco. Pero además, la burocracia es lenta y la Xunta no ha ideado alicientes que animen a las multinacionales a decantarse por Galicia; a diferencia de lo que sí hacen madrileños, vascos o navarros. ¿Qué atractivo nos queda? Laboriosidad, creatividad y bajos salarios, aunque siempre habrá quién lo haga más barato. Las empresas gallegas, imprescindibles, no bastan para armar un país puntero. Si no gustas fuera, las multinacionales y su cartera de empleos pasan de largo (y piensen un segundo en un Vigo sin la francesa Citroën o un Lugo sin la americana Alcoa). El primer desvelo de la Xunta debería ser atraer empresas, vender por el mundo que Galicia es un sitio espléndido para invertir y trabajar. ¿Lo hace? Barcelona perdió su carrera económica con Madrid por mirarse su ombligo, precioso, pero excluyente. En un mundo donde rivalizamos con Shanghái en tiempo real y que habla chino e inglés no podemos seguir con lerias. Los gallegos prefieren empleos que enxebrismos sacrosantos. ¿Retrógrados? Quizá lo reaccionario es ponerle zancadillas al progreso de tu país.