Español de 18 años

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

HAY QUE RECONOCER que Mariano Rajoy está ganando enteros de hoy para mañana. Gana en calidad y en cantidad y de seguir así acabará reventando todos los barómetros, todos los termómetros y hasta los manómetros electorales. El hombre está que se sale. Su última propuesta ha sido también suprema. «Para ser presidente de Gobierno deberían exigir algo más que tener 18 años y ser español», dijo el pontevedrés. Afortunadísimo Rajoy. No falta, porque siempre hay gente para todo, quien ha querido ver en sus palabras un insulto al presidente Zapatero, pero eso no deja de ser una memez porque Mariano tiene más razón que un santo. El único pero que se le puede poner, si es que se le pone alguno, es que se haya quedado excesivamente corto. Porque para ser presidente del Gobierno de un país como éste nuestro, que dicho sea de paso es un país maravilloso, con unos inquilinos ejemplares, hay que ser español y tener cumplidos los 18. Pero tampoco estaría de más que cumpliese otra serie de requisitos. Como ser una persona responsable, rigurosa, sensata, trabajadora y leal con la sociedad y con sus opositores. Como no ser un fundamentalista que se obceque a la primera de cambio, sin entrar en razones y despreciando las opiniones que no van en su misma dirección. Ni mucho menos, resucitar a Stalin. Por eso creo que Mariano debió de ser aún más severo. Y decir que a los presidentes hay que exigirles que no utilicen el terrorismo para obtener rentabilidad política, ni en beneficio propio. Que no apoyen aventuras bélicas invadiendo países que acaban con cientos de miles de muertos. Que no siembren la división entre los ciudadanos. Que asuman las derrotas electorales, que no engañen y también, y a ser posible, que tengan la coherencia de no oponerse a que los demás hagan lo que ayer hicieron ellos. Por eso cada día somos más los que creemos que Mariano está tocado por la fortuna. Y que es un tipo genial. Sí, señor.