Más tajadas

| LOIS BLANCO |

OPINIÓN

02 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

EL tripartito catalán de Maragall condicionó durante sus tres años de existencia la política estatal. Los socios que auparon al presidente en funciones de la Generalitat fueron a los que se tuvo que echar en brazos Zapatero para hacerse con una mayoría parlamentaria en el Congreso. Como los cambios sociales son lentos, la abstención, el voto de protesta en blanco y el éxito de la plataforma Ciudadanos de Cataluña en las elecciones autonómicas del día de difuntos, vaticinan un terremoto a medio plazo que hará de aquella comunidad un lugar mejor y más libre para sus habitantes, sean o no nacionalistas. A la espera de que el acoso emprendido por los electores a los cinco partidos tradicionales en Cataluña adquiera la fuerza necesaria para condicionar el gobierno, estamos como estábamos: en una España mediatizada política y económicamente por Cataluña. Cualquiera de las tres coaliciones posibles para gobernar la Generalitat (tripartito, CiU-ERC, y CiU-PSC) volverá a someter a sus dictados la política del Estado durante el resto de mandato de Zapatero y después de las próximas generales. Algo que ha ocurrido siempre salvo en los paréntesis de las mayorías absolutas de González y de Aznar. Cataluña quizá no quiera ser España, pero influye y saca tajada del Estado más que todas las otras comunidades juntas.