El PP no está aislado

| XOSÉ LUÍS BARREIRO RIVAS |

OPINIÓN

LA EMISORA que escucho mientras me aseo, insiste todas las mañanas en que el PP está aislado. Y, para justificar que tal afirmación es irrefutable, nos recuerda de forma machacona que ningún partido hace causa con las tesis de Rajoy, mientras Rodríguez Zapatero cosecha mayorías absolutas con todas las fuerzas del arco parlamentario. Pero los votos que se emiten en el Congreso no miden la racionalidad y la popularidad de los acuerdos, sino las conveniencias estratégicas y las posiciones ideológicas de los grupos, y por eso es posible que el partido que va solo no esté tan aislado como parece, mientras que el que va sobrado de votos puede traslucir la terrible soledad del corredor de fondo. Para sostener esta tesis, de apariencia tan contradictoria, me baso en el análisis del discurso político contra el terror que está vigente en nuestro país. Y concluyo, sin ningún género de dudas, que el discurso imperante en este momento, el que hacen los ministros de Justicia e Interior y la vicepresidenta, es el del PP, sin quitarle ni añadirle nada, mientras el PSOE sigue empeñado en hacer su política al margen de su discurso, en condenar con palabras lo que pregonan sus hechos, y en poner a la opinión pública ante el vértigo de la contradicción. Si es cierto que Batasuna y ETA son exactamente lo mismo, como dice el PP; si es verdad que no se piensa ceder nada ni en el orden político, ni en el judicial, ni en la administración penitenciaria; si se afirma que se conversa pero no se negocia, y si es verdad que la filosofía que va a regir los criterios de participación democrática es la que inspiró la Ley de Partidos, la posición del PP es inatacable; su lógica, aplastante, y su racionalidad, infinita. Y por eso cabe decir que lo que de verdad está aislado es la política negociadora de Zapatero -que ni siquiera es defendida por él mismo-, mientras el discurso del PP se escucha en la boca de cuantos viajan hacia el futuro por la ancha autovía de los tópicos y los lenguajes correctos. Por seguir el discurso del PP, se metió la Fiscalía del Estado en el enojoso asunto de De Juana Chaos, que si malo fue cuando se pidieron 96 años de prisión para satisfacer a la opinión pública, peor es ahora, cuando la justa rectificación suena a manipulación judicial y cesión política. Y por hacer el discurso del Partido Popular estamos embarrados en el peligroso asunto del robo de las pistolas y de la reverdecida kale borroka , ya que es la actitud estratégica de ETA, y no el discurso del Gobierno, la que mide la idoneidad y la posibilidad de una negociación que embarga la legitimidad del Gobierno. Porque es imposible negociar bien si se sigue creyendo que no se debe negociar.