Qana

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

01 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

¿QUIÉNES son más asesinos los terroristas sin Estado de Hezbolá o los terroristas con Estado de Israel? Tanto monta, monta tanto. Una mujer mira las fotos de Qana y dice: «¿Cómo pueden hacer eso después de haber sufrido ellos el Holocausto?». Tiene razón. Eso son las imágenes brutales de la masacre de Qana. Eso son los cadáveres en volandas de los niños que son sacados sin vida entre los escombros. Parecen muñecos de cera, el tiempo detenido, horroroso, de la muerte. ¿Qué culpa tienen los chavales del absurdo de los adultos? ¿Qué culpa de los malditos colores de las banderas? ¿Qué culpa del fanatismo de las religiones? ¿Qué culpa de los políticos indecentes que ocupan sillones y viajan en coches blindados para nada? ¿No aprenden la lección nuestros líderes? ¿Para qué los queremos de líderes si no lideran nada? Primero Beirut. Después de Beirut, Sarajevo. Después de Sarajevo, Kosovo. Después de Kosovo, otra vez el Líbano. Al lado o en el corazón de la civilizada Europa. La secuencia terrible nunca se detiene. ¿Para qué sirve la ONU? ¿Por qué sonríe tanto Condoleezza Rice? Su nombre es una metáfora del dolor que causan por el mundo adelante las barras y las estrellas. Israel mata para que no la maten. Hezbolá asesina para que no la asesinen. De una mejilla a otra. Siria e Irán utilizan a Hezbolá. Las milicias chiíes son la marioneta bélica de algunos Estados árabes que sueñan con lanzar sus tropas contra Israel y no pueden. Israel, otro tanto de lo mismo. Israel es una marioneta bélica de Estados Unidos. Toma el relevo de su hermano mayor y mata árabes radicales en Cisjordania, en Gaza, en Beirut, en Qana. Distintos actores, de la misma guerra. Ojo por ojo. Un río de sangre por otro. El problema es que en el río de sangre flotan cadáveres de niños. ¿Y en nuestras conciencias? cesar.casal@lavoz.es