El esfuerzo en la LOE

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

08 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

FERNANDO Ónega criticaba a sus colegas, los periodistas (La Voz, 5-5) porque sólo encontró en un rincón de un único periódico lo que dijo Zapatero a la Federación de Enseñanza de UGT: «Los profesores tienen un papel esencial en promover la cultura del esfuerzo». Los temas educativos no interesan. Me quejaba hace unos días de que los telediarios sólo dedicaban un 0,6% a ciencia. En ese estudio, la educación no aparece. Los informativos no le dedican ningún tiempo. Me alegra lo que ha dicho Zapatero sobre el esfuerzo. Pero todavía me alegran más las positivas modificaciones que ha sufrido el anteproyecto de la LOE en relación con el esfuerzo y que ya están plasmadas en la Ley Orgánica de Educación (BOE del 4-5). En el artículo 1 (Principios), se incluyen tres apartados más de los que había en el anteproyecto. El primero (g) dice que uno de los principios de la educación es: El esfuerzo individual y la motivación del alumnado. En el anteproyecto, el esfuerzo quedaba diluido: sólo figuraba el esfuerzo compartido por alumnado, familia, profesores, centros, administraciones y el conjunto de la sociedad. Ahora queda claro que el oficio de estudiar requiere el esfuerzo individual continuado y efectivo para convertirse en ciudadanos bien formados y preparados para la vida. Los alumnos deben ser conscientes de ello y los profesores debemos promover la cultura del esfuerzo. A ver si entre todos aniquilamos el virus lúdico de la LOGSE, uno de los más nefastos de la historia educativa de este país.