El expolio de Venezuela

ALFONSO DE LA VEGA

OPINIÓN

09 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ES BIEN sabido que los amigos y aliados de la España de ZP dejan mucho que desear en términos morales y democráticos. No pasarían ninguna auditoría de calidad o simple decencia política o democrática. La Venezuela de Chávez es un caso paradigmático. Parece sacada de uno de los esperpentos del gran Valle, quien residió en México donde llegó a coronel, o de su obra maestra y pionera de la luego vasta literatura de dictadores hispanoamericanos: Tirano Banderas . Envuelto en la bandera del indigenismo, del antiamericanismo de opereta, y del mito del héroe, degradado ahora a caudillo, para taparse las vergüenzas, Chávez ha desarrollado todo un programa despótico para perpetuarse en el poder. Modificaciones de la Constitución como sea, control del poder judicial como sea, persecución de periodistas y personalidades liberales y demócratas como sea, y, en fin, corrupción y expolio de la ciudadanía como sea. Para tapar su fracaso económico, y allá donde el conocimiento, el mérito personal y la propiedad son atropellados, el fracaso moral, político y económico es seguro por muchos recursos naturales que existan en el subsuelo, el tirano echa carnaza al populacho. Este expolio no se para ante ciudadanos de otros países, como es el caso de los empresarios agrarios españoles radicados en el país caribeño desde hace generaciones. Y que no son respetados por el Gobierno venezolano, ni lo que aún es peor, defendidos por las instituciones españolas. Si bien es cierto que ZP acaba de difundir una visión idílica de la revolución durante la República española, en la que se realizaron numerosas ocupaciones de fincas, no estaría de más que defendiera a los ciudadanos españoles de los desmanes de su correligionario y amigo. Pero también la figura de nuestro embajador en Venezuela imita a la de su colega de ficción en el Tirano . Bolívar los cría y ellos se juntan.