Pasión

La Voz

OPINIÓN

CARLOS G. REIGOSA

23 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

¡AH, la pasión! Contaba Sánchez Dragó en unas declaraciones a La Vanguardia : «Confundir pasión con amor ha sido la mayor tragedia de Occidente... ¡y la causa de mi infarto!». Así de contundente. Hace algo más de tres meses superó una hemorragia casi letal en la femoral, tras una grave operación cardiaca a vida o muerte. Culpable: Occidente. Es decir, el pensamiento que fundó el matrimonio sobre esa confusión, de la cual se derivan: «Crisis de pareja, separaciones, peleas, maltratos, familias rotas... ¡y mi infarto, sí!, porque las pasiones, la lujuria, fueron rompiendo mis proyectos de familia, y todas esas tensiones fueron acumulándose en mis arterias y... Está demostrado: ¡toda tensión emocional contrae las arterias! Si esas tensiones se prolongan en el tiempo..., ¡pam! Y con hijos de por medio, la tensión está asegurada». Qué lástima que unas líneas más adelante reconozca que también el tabaco tuvo su culpa: «El porro de cada noche durante casi 40 años», que era su afrodisíaco y su veneno. Con ello pierde fuerza la tesis de un Occidente culpable por confundir pasión y amor. Y lo de fumar se coloca en cabeza, querido Fernando. Lo otro queda para la literatura. Y para nuestras atolondradas y occidentales vidas, claro.