Evo al desnudo

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

ALGO se mueve en Bolivia, en América. El candidato cocalero, el hombre del jersey de colores, Evo Morales, casi duplicó los votos de su rival y será presidente de los bolivianos. El mundo del capitalismo, de las corbatas, se ha puesto a la defensiva. Morales declara su amor a Castro, a Chávez y a todo lo que suponga lucha contra Bush. Pero ¿quién es Evo? Es un hombre de 46 años, Escorpio, campesino. La primera ciudad la vio con 8 años. Indio aimara y muy orgulloso de serlo. Cree que la coca es una cultura, una forma de vida. Dice que «coca cero es igual a quechuas cero, aimara cero y guaraníes cero» y que no lo consentirá. No se refiere a la droga sintética con la que se comercia en Occidente. Él aplaude la hoja de coca, el mate de coca, los refrescos de coca. Cree que en el gas tiene Bolivia su salida de la pobreza. Sabe lo que es pasar hambre. En una ocasión se les acabó el maíz y él y su padre comieron las peladuras de naranja que les tiraron desde los buses. Jura que le será extraño que le laven la ropa en palacio: «Hasta ahora siempre me he lavado los calcetines y los calzones». Tiene derecho a cien días de tregua como cualquier presidente. ¿No? cesar.casal@lavoz.es