13 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

ESTADOS UNIDOS señala con su dedo todo aquello que no le gusta y lo acusa de ser antidemocrático y peligroso. Ahora es a nosotros a quienes apunta con su índice y nos dice que vendiendo armas a la Venezuela de Hugo Chávez estamos desestabilizando una zona que, cada día que pasa, más antinorteamericana se vuelve. Primero Chávez, ahora Evo Morales y muy pronto será Ollanta Humala en Perú. Todos le han levantado el dedo corazón a su todopoderoso vecino del norte. La cuestión es que EE.?UU. no señala lo que es intrínsecamente malo, como las muchas dictaduras sanguinarias que le sirven, sino lo que va contra sus intereses. En el 2004 fueron ellos los que vendieron armas a Chávez por 20 millones de euros. Señor Bush, que no nos chupamos el dedo.