Para niños

OPINIÓN

23 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA NOCHEBUENA es un invento de Dios para los niños y asimilados o asimilables: pastores y gente sencilla. Sólo ellos vieron las luces, escucharon el Gloria y cantaron siguiendo a una estrella. Los demás, los listos, los enterados, Herodes y su círculo de escribas y estudiosos, fueron incapaces de darse cuenta de nada, de disfrutarlo. Y cuando se dieron cuenta, organizaron una matanza, para tapar lo ocurrido y seguir sin reconocerlo. En el fondo, no querían fiarse de una estrella ni de unos magos extranjeros. Pero, sobre todo, no querían hincarse de rodillas y adorar a un Niño. Ni que nadie le adorase. La Navidad es para los niños y para los que se hacen como niños, que son los únicos adultos no infantilizados que existen, los que se atreven a la luz, los que se sienten amados y aman sin pensárselo dos veces, los que creen en ángeles y se ríen del tarot y de todas esas cosas raras con las que los supuestamente listos sustituyen el pesebre de Belén. Lo escribía Humberto Eco esta semana, mientras defendía en un artículo el nacimiento que construye cada año para sus nietos. Feliz Navidad a todos. También a los que se sienten tan adultos que se la pierden. Con un abrazo muy grande. josefrancisco.sanchez@lavoz.es