Información en la página 48 DESDE que se extendiera desde la lejana Asia Menor, el Cristianismo ha tratado de utilizar el aparato del Estado en su beneficio. Sin la infraestructura política, jurídica y económica del Imperio romano, su aventura histórica no habría sido lo que es. No se pueden olvidar los grandes servicios que el Cristianismo ha prestado a la Humanidad, pero los que creemos que el fenómeno religioso es uno de los grandes desafíos del alma humana, y que por eso precisamente encuentra su verdadero teatro en el ámbito de la conciencia, vemos con preocupación la confusión interesada entre lo espiritual y lo material. Llama la atención la aparente poca fe en las palabras del Maestro fundador cuando decía que buscaran la realización espiritual, que lo demás se daría por añadidura.