¡Mueren los jóvenes!

OPINIÓN

MADRUGADA y volante. Malos compañeros de viaje. Y se convierten en enemigos cuando se mezclan la aceleración de la juventud y la lógica falta de experiencia en la responsabilidad de conducir. Cuando la fiesta aún suena en los altavoces, el coche deja de ser un medio de transporte. Es un asesino. Y por su culpa, Galicia pierde vidas jóvenes cada fin de semana. Las últimas, en sólo cuatro días. Cinco de los once muertos desde el viernes no habían visto los 25 años, edad que surge como un límite maldito para los 71 muchachos destrozados en el asfalto gallego este año. ¿Sería muy duro establecer una edad mínima para poder conducir un coche de madrugada? ¿Tendría yo 71 lectores más para este artículo? ¿Alguien piensa en terminar con esta sangría?