IREMOS al Mundial, pero estamos a la cola en temas más importantes. España es el país de su entorno que menos invierte en ayudar a los que tienen hijos. Los auténticos aventureros del siglo XXI son los que se deciden a ser padres, emociones fuertes, un safari. Nunca los abuelos estuvieron tan explotados. Pero es que los gobiernos son ineficaces. Por un lado, les encanta que trabajen madre y padre para freírlos a impuestos. Por otro, ni la tetina del biberón. Los famosos cien euros para las madres trabajadoras, que no llegan ni para pañales, son de chiste. Noruega da una paga de 450 euros al mes durante los tres primeros años. No se trata sólo de dinero. Una noruega da a luz y tiene diez meses de baja con el sueldo íntegro. Aquí, 16 semanas, gracias y perdón. En Noruega, 15 días al año si el niño enferma. Aquí, dos días y lo siento, el niño no salió antes del hospital. Noruega reajusta la jornada para la lactancia. Aquí, ni se te ocurra. En España, si quieres estar con tu hijo, tiras de vacaciones. Si propones otra cosa, eres un vago. ¿Dónde están las plazas de guarderías que los gobiernos iban a multiplicar como panes y peces? Los políticos se atragantan a promesas, y los niños lloran en el colo de sus abuelos, si los hay. cesar.casal@lavoz.es