EL SUPLEMENTO Los domingos de La Voz, encartado en cada ejemplar del último día de la semana, tal que hoy, cuenta con varias secciones fijas, entre ellas La casa de...
12 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Se inició esta serie el 23 de junio del 2001 con la casa del modisto Antonio Pernas, en el suplemento Inmo21, dedicado al sector inmobiliario. El objetivo de estos reportajes era mostrar cómo son las casas de personas de relevancia social y satisfacer la curiosidad de los lectores sobre cómo viven estos personajes. La sección tuvo -y tiene- mucho éxito; prueba de ello es que continúa saliendo cuatro años después, lo que ha permitido entrar en la intimidad de más de 200 hogares. Tras agotar el cupo de gente conocida que se aviniera a abrir las puertas de sus viviendas, la sección ha derivado hacia casas que destacan por su arquitectura o diseño. El protagonismo, por así decirlo, ha pasado de los propietarios a los creadores de las casas. Tanto es así que en muchos casos sólo se menciona el nombre de los arquitectos y no el de sus dueños -en ocasiones, cierto es, porque ellos mismos solicitan el anonimato-. Además estos reportajes pasaron del suplemento Inmo21 a Los domingos de La Voz, donde aparecen en la actualidad. Ya desde el primer momento se trató de una página visual, repleta de fotografías y con poco texto, precisamente para cumplir el objetivo para el que había sido ideada: mostrar casas o viviendas singulares, bien por la edificación en sí misma o por sus propietarios. Hasta octubre pasado, la sección aparecía en la contraportada del suplemento dominical. Ahora se ha ampliado a dos páginas y ha cambiado de ubicación, y, como hoy mismo, ocupa las centrales del suplemento. La última y las centrales son páginas principales, donde se cobijan reportajes a los que se quiere dar relevancia. Poco criterio José Ramón Soraluce, arquitecto y catedrático de la Escuela Superior de Arquitectura de A Coruña, nos envió una carta sobre la vivienda de la parroquia sadense de Carnoedo, que salió en el suplemento del domingo pasado. «La sección La casa de... que aparece en el suplemento Los Domingos de La Voz, ha pasado a las páginas centrales, que lo son a su vez las centrales del periódico dominical. Esto quiere decir -escribe Soraluce- que ocupan el lugar más destacado de toda la prensa de Galicia en el día de más lectura. Con ello se sobreentiende el interés de La Voz por difundirla tomando partido por sus contenidos. Esta orientación de la opinión pública hacia modelos de residencias particulares, tiene aspectos positivos para la promoción de la arquitectura actual, y en concreto la apertura a nuevos modelos de viviendas. Sin embargo, de vez en cuando se cuelan en la sección casas elegidas con muy poco criterio, que lejos de crear una opinión favorable hacia la arquitectura de Galicia, acentúan el mal gusto y favorecen la difusión del feísmo, tan atacado por el periódico». «El modelo de vivienda publicado el día 6 en esta sección es un caso de lo que no debería publicarse como ejemplo de arquitectura. Reconozco que el gusto es algo muy personal, en concreto el buen gusto siempre es el de cada uno, y el mal gusto es el de los demás, por ello en estos temas las opiniones nunca coincidirán. Pero ¿cómo es posible que en el 2005 se sigan haciendo casas que quieren ser como las del siglo XIX, con muebles que quieren parecer del XVIII? A esto hace tiempo que se le dominó pastiche. Sus propietarios tienen todo el derecho de sentirse orgullosos de su casa, pero La Voz debería cuidar más esta sección, y no dar alas a la extensión del mal gusto (según mi criterio) por los alrededores residenciales de las ciudades gallegas, con comentarios como "se articuló un edificio evocador del espíritu palaciego, doblemente torreado"».