Anaqueles vacíos

JUAN C. MARTÍNEZ

OPINIÓN

LOS EFECTOS de la huelga del transporte por carretera son más que evidentes. Cierran las grandes empresas por falta de suministros y se amarra la flota pesquera por la imposibilidad de descargar. Aparte de estos perjuicios económicos, hay otros subjetivos que también calan. Las estanterías vacías de los supermercados han traído los peores recuerdos a los más ancianos y a quienes vivieron crisis como la de Argentina. Rememorar la escasez y el racionamiento lleva sin mucho esfuerzo a reflexionar sobre el poder de las agencias de transporte. Es cierto que el sistema económico depende en exceso del petróleo; pero también que el consumo depende exclusivamente de la carretera. Diversificar en este campo no sería un mal seguro para limitar los daños de futuros conflictos.