08 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
VAYA un gracias sentido, enorme para Médicos sin Fronteras. Merced a su alerta nos enteramos de la barbaridad genocida que iba a perpetrar nuestro aliado del Sur: centenares de inmigrantes abandonados en el desierto sin agua ni comida. Y permita un Gobierno que se quiere progresista una pregunta: ¿cómo han podido guardar silencio ante tal barbaridad?