22 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
AYER pudo ser un gran día para la economía galaica. Dos grupos querían galleguizar y controlar Fenosa. Emilio Botín es tan exigente, que los portugueses podrían llevarse el gato al agua. El capital gallego, en sus diferentes expresiones, lo intenta. Ojalá apuesten por más proyectos y ya nadie dudará sobre la energía de esta tierra.