Descansen en paz

OPINIÓN

Información en la página 13 HAN TENIDO que esperar más de sesenta años, pero por fin pueden darle una sepultura digna a sus familiares trágicamente desaparecidos cuando la irracionalidad y el odio se adueñaron de España. Recuperar los restos de paseados y asesinados, del bando que fuera, y darles la sepultura que merece un ser humano es el camino para poder cerrar definitivamente ese infausto capítulo de nuestra historia. Se trata exclusivamente de permitir que el hijo pueda enterrar dignamente a su padre, aunque sea con décadas de retraso y transmita a sus descendientes el recuerdo de una tragedia con las antiguas heridas cicatrizadas. Con todo el cuidado para que no reaparezcan los fantasmas de un pasado que sólo queremos recordar para evitar que se repita.