Información en las páginas 2 y 3 EN EL CARIBE, el Yucatán y todo el Pacífico occidental, la severidad meteorológica es de tal magnitud y ocasiona pérdidas en vidas y cultivos tan costosas de asumir que la población lleva incorporada a su memoria un vasto conocimiento sobre la magnitud de los ciclones, su procedencia, desarrollo y muerte. Pero no ocurre así en Galicia, país templado y sin grandes sobresaltos atmosféricos, donde el lenguaje científico reviste el asunto de una gravedad según la cual una irrupción de aire sahariano puede interpretarse como el anuncio de la desertización inminente de Galicia. No es para tanto, pero en pleno proceso de cambio (climático) del sistema, y ante el irreversible aumento de los fenómenos adversos, conviene tomárselo en serio y no pasarse regando el césped del chalé.