El modelo gallego

OPINIÓN

LA NEGOCIACIÓN entre el PSdeG-PSOE y el BNG ha sido realmente rápida y los escollos, cuando han surgido, se han despejado sin caer en largas demoras. La impresión resultante es que dos fuerzas con políticas y culturas distintas han sido capaces de alcanzar, sin grandes dificultades, un acuerdo de base para sustentar un programa común y formar Gobierno. Es una buena noticia, porque el espectáculo contrario, anunciado por algunos, hubiera sido lamentable. Touriño y Quintana han ofrecido la imagen de una sintonía suficiente en el fondo, y han tenido buen cuidado también en las formas. De tal modo que, por lo visto, se podría hablar de un «modelo gallego» en la relación entre socialistas y nacionalistas. Esto es algo especialmente relevante en un momento en el que se prevén atascos en Euskadi y Cataluña. En Euskadi parece que algo se mueve, pero no está claro en qué dirección ni bajo el control de quién. En cualquier caso, no se ha llegado todavía a un entendimiento entre socialistas y nacionalistas que sea capaz de superar el muro de cerrazón que significó el plan Ibarretxe, felizmente muerto, pero cuyo cadáver aún no ha sido apartado del camino. La discreción parece presidir los pasos de todos, pero tanta discreción bien pudiera estar ocultando la realidad de que nada se mueve. De momento, toca esperar y ver. El próximo curso dirá. Y los resultados hablarán. En el caso de Cataluña, la redacción del borrador del nuevo Estatuto se ha complicado enormemente, con ERC y CiU en una extraña porfía por ver quién se muesta más nacionalista. Esta tensión también ha alcanzado al PSC, en cuyo seno renacen viejas tiranteces. Es cierto que las redefiniciones empezaron con la formación del tripartito, pero también lo es que CiU, acentuando las contradicciones y radicalizándose ella misma, los ha llevado a todos a una encrucijada de difícil salida. En esta situación, el modelo gallego, si cuaja en los términos de moderación y entendimiento hasta ahora percibidos, constituye una alternativa progresista sobre cuyo desarrollo habrá que mantener atenta la mirada. Puede ser un modelo muy ilustrativo.