Cuanta fatalidad

OPINIÓN

UNA NIÑA DE TRES AÑOS MUERE EN ALLARIZ AL CAERSE EN UN CUBO

20 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LA SOCIEDAD del bienestar nos ha traído una de las mayores alegrías que podríamos haber soñado: ver crecer a nuestros niños. Hace no muchos años morían en porcentajes altísimos, víctimas de mala alimentación, infecciones y condiciones inapropiadas. Ahora, en cambio, pocos son los cativos que no llegan a la adolescencia. Precisamente por eso, la muerte de un pequeño se ha convertido en un drama social, más allá del entorno familiar, y a todos (especialmente a quienes somos padres) nos destroza el corazón oír que una niña de cinco años murió bajo unos ladrillos, un bebé de dos años se cayó a un pozo o que una niña de tres se ahogó en un cubo de agua. ¡Cuanta fatalidad! Nada de lo que digamos puede consolar a esas familias. Por eso, sólo podemos llorar con ellos.