Información en la página 9 HACE CALOR en la cocina donde dos grupos discuten el menú de los próximos cuatro años. Un sector exige más cantidad de ingredientes que consideran básicos, como deuda histórica o reforma estatutaria. En la otra banda sostienen que la temperatura de las ollas aconseja fuego lento y tonos más moderados para unos paladares acostumbrados a sabores y ritmos de cocina más pausados. Ante la falta de acuerdo, deciden acudir al mercado: la demanda de los consumidores sigue siendo la misma que cuando, hace ya cerca de un mes, les hicieron el encargo. Si captan la onda, no dejarán al margen al otro grupo de cocineros -el más numeroso- y, en vez de delicatessen para una exquisita minoría, cocinarán un menú innovador, pero que todos puedan probar. Y aprobar.