Gardel

La Voz

OPINIÓN

CARLOS G. REIGOSA | O |

27 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ARGENTINA se ha vuelto memoria viva de Carlos Gardel, y el tango recupera la intensidad sentimental de sus mejores tiempos, ahora que se cumplen setenta años de la muerte de su máximo intérprete. Su voz y su imagen (en las películas que protagonizó) se multiplican por todas partes, en una recuperación que va más allá del homenaje. Carlos Gardel parece seguir presente, como si en verdad su vida no se hubiese truncado en un accidente en el aeropuerto de Medellín el 24 de junio de 1935. Y se habla de él como si fuese un personaje con el que pudiéramos cruzarnos o que pudiese aparecer en cualquier programa del corazón para responder a preguntas sobre su origen o sus opciones sexuales. Así de presente está este hombre cuya voz fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 2003 por la Unesco. Tan vivo como Eva Perón, y tan inaceptablemente muerto. Un mito que continúa creciendo con los años, y que sigue conmoviendo a las nuevas generaciones como conmovió a las anteriores. Porque lo que él canta es palabra de vida, desde La cumparsita a El día que me quieras , pasando por tantas inolvidables canciones. Hay algo en la voz de Gardel que impide que se vaya de nuestros corazones. Ésta es la verdad.