CARLOS G. REIGOSA | O |
20 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La película La venganza de los sith clausura la exitosa y mitómana serie Star Wars ( La guerra de las galaxias ), una saga de seis filmes que empezó en 1977, hace 28 años, y que ahora se despide dejando tras de sí la mayor recaudación global de la historia del cine y millones de fans hundidos en la nostalgia, la melancolía o la tristeza. George Lucas, su creador y director, un californiano de 61 años que tardó más de dos años en escribir el primer guión, ha sentenciado que la historia está completa y que todas las piezas, como si se tratase de un rompecabezas, han encajado en su lugar definitivo. No va más, pues. La guerra de las galaxias es ya una obra terminada. Fin. Nos queda ahora su evaluación como fenómeno de masas, como éxito no esperado, como emblema de los efectos especiales, como entronización del cómic, pero también, y sobre todo, como recuperación de una forma tradicional de contar aventuras que va desde el cine del Oeste hasta el de piratas y otros seres fronterizos. La gran paradoja que representa Star Wars es que, siendo muy innovadora en las formas, es muy convencional en el fondo. Por eso yo, que reconozco sus grandes méritos, no soy uno de sus partidarios, ni me siento triste ante su final. Ventajas de no ser un fan.