Todos encantados

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

NO SEAMOS ingenuos. A nadie le interesa que se aclaren las cosas. Por tanto, a nadie le interesa que el vicepresidente Solbes venga a Galicia a explicar no se qué milonga. No les atrae ni a populares, ni a socialistas, ni a nacionalistas. A nadie. Sólo los parroquianos estamos interesados en que Solbes se acerque para decirnos qué es lo que dijeron que iban a hacer, qué es lo que hicieron y qué lo que no han hecho, ni piensan hacer. De ahí la verbena que nos han organizado a propósito de la espantá del señor vicepresidente central. Para despistar, aunque el espectáculo está resultando de lo más fascinante. A falta de ideas y de proyectos; a falta de argumentos, Solbes es la disculpa para resolverles la papeleta ante un insoportable clima de sopor y aburrimiento. A los populares no les interesa que «el señor de los cuartos» venga a Galicia porque entonces nos enteraríamos que los socialistas han hecho más de lo que don Manuel y los suyos dicen que han hecho. A los socialistas tampoco deben de hacerles mucha gracia estas explicaciones porque sabríamos que no han hecho casi nada de lo que dijeron que iban a hacer. Y a los nacionalistas es evidente, que tampoco les entusiasma porque perderían aún más protagonismo, si es posible aún perderlo. Así que por mucho que insistan y que nos digan que están dispuestos a abrir debates y a llegar a acuerdos, lo que están es encantados. Lo que les interesa es que no se conozca la realidad. Porque eso les permite seguir mareando la perdiz; seguir diciendo que unos no cumplen, que los otros mienten o que con ellos no ocurriría. Eso es lo que les da oxígeno para seguir trampeando. Esa forma de fingir les da vida. Y ya decía el griego Palladas que hay quien hace de su vida una farsa teatral. Lo dijo allá por el año 400. Pero parece como si los conociera.