El paciente y la muleta

OPINIÓN

SUPONGAMOS que, tras varios años de rehabilitación, España ya está curada del atraso crónico y su renta per cápita supera el 90% de la media comunitaria. Supongamos que el restablecimiento del paciente no es una ilusión óptica creada por la irrupción, en el servicio de urgencias de la política de cohesión, de diez países con cojera notablemente más acusada. Supongamos que los bolsillos de quienes financian el hospital -Alemania y Francia, en primer término- no están últimamente para dispendios. Aun con tales premisas no parece razonable arrancarle bruscamente al convaleciente la muleta del Fondo de Cohesión. Tal vez una retirada gradual, como han pedido las regiones españolas, usuarias del sistema de salud, sería menos traumática. Y más justa.