La verdad del 11-M

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

RAZONAMIENTO válido hasta para las mentes más romas y achaflanadas. Sólo quien conoce la verdad puede aseverar lo que es o no cierto. Sólo quien conoce toda la verdad puede hacer acusaciones de que los demás no buscan la autenticidad. Por tanto, si el Partido Popular asegura que en la comisión parlamentaria del 11-M no se ha buscado ni encontrado la verdad es porque el Partido Popular conoce la verdad de lo ocurrido el 11-M. Y es lógico porque aunque parezca que ya lo hemos olvidado, los que hoy exigen que se les diga la verdad son quienes dirigían, es un decir, este país cuando se produjo tan fatal acción. Por eso presenciar estos días cómo se sigue reclamando la verdad por aquellos que son los únicos que la conocen, resulta un menosprecio a la inteligencia. Aquí nos negamos a ver lo más evidente. La comisión parlamentaria del 11-M se constituyó para depurar las responsabilidades políticas. Sólo para eso. Las penales las investigan quienes pueden hacerlo. Policía, fiscales y jueces. Todo lo que sea embarullar, manipular y acusar a partir de ese principio, sólo merece el desprecio. Como lo merece la actitud de quienes iniciaron un alocado recorrido con las tesis de ETA y lo acabaron con un vídeo de éxito, sin olvidarse de servicios secretos de varios países, conspiraciones variadas, guardia civil asturiana, ex responsables de Interior y espionaje español. La comisión del 11-M no da más de sí. En realidad no lo dio desde el primer día. Porque solo los más ingenuos, que no eran más de seis, esperaban de ella resultados y conclusiones importantes. Llegados a este punto resulta tan banal que declare Fernando Huarte como que sus señorías pierdan 14 minutos viendo el vídeo de Miguel Ángel Rodríguez. Aquí lo único que nos queda es que quienes saben la verdad la digan. Lo estamos esperando.