Doble militancia

ALFONSO DE LA VEGA

OPINIÓN

DECÍA MARX que nunca pertenecería a un club capaz de admitirle. Aunque el PSOE de González abandonó por razones electoralistas y filesias del % el marxismo de sus orígenes, aún se parece al club de don Groucho. ¡Qué se puede pensar de una entidad que admite en su seno a gentes como Rubalcaba, Roldán, López o Maragall! Y para colmo, ahora, a sirios implicados en el 11-M o extraños agentes de los servicios secretos españoles que no se sabe muy bien para quién trabajan, ni menos a quién informaban de lo que sabían de las tramas asesinas. ¿Es por eso que el PSOE estaba mejor informado que el Gobierno y así pudo dirigir la inmoral maniobra de su acoso y derribo en momentos tan terribles como los posteriores al criminal atentado? En el caso del nunca bien esclarecido magnicidio del presidente Prim, otro atentado terrorista político, perpetrado por una subcontrata de facinerosos y hampones apoyado por elementos de la policía, guardaespaldas del general Serrano y del duque de Montpensier, que originó todo un cambio de régimen en España y de alianzas internacionales, el pueblo nunca llegó a concluir nada. Ahora, es preciso evitar el cierre en falso de la comisión de investigación, pues se debe tratar de evitar que el actual poder político y ciertos aparatos del Estado, que parecen funcionar de modo autónomo, intenten emborronar pistas y tapar complicidades. Malo cuando ciertos miembros de los servicios de seguridad del estado actúan con doble militancia, como fuera también el caso del asesinato de Calvo Sotelo, perpetrado por el guardaespaldas del socialista Prieto. El atentado del 11-M cada vez parece más tenebroso. La gente honrada del PSOE debería ser la primera en exigir que se aclare sin dudas la trama socialista en el atentado. Como a los caballeros del Grial de la saga artúrica, habría que preguntar a muchos personajes siniestros en relación con el poder: «Tú a quién sirves», ¿por qué me buscas?