La ropa, a clareo

| JUAN CARLOS MARTÍNEZ |

OPINIÓN

MIGUEL VILLAR

Cómo es el campo. En Santo Estebo, junto al monasterio donde el Gobierno gallego se concentrará esta Semana Santa, la colada se clarea como antes, como toda la vida, a la vista de todos. El aire que corre disipa cualquier resto de impureza; el sol, que sale de vez en cuando de detrás de las nubes, fija un blanco esplendoroso en sábanas y prendas íntimas. En estos tiempos de sospecha sobre la política, que corra el aire también en el encierro. Aunque los tendales se retiren a la hora de hacer las fotos.